En Disneyland París, una nueva movilización salarial bajo estrecha vigilancia
como en un pub, dos niñas rubias vestidas con vestidos brillantes corren hacia la entrada del parque. Detrás de ellos, sus padres, con diademas de orejas de Mickey, se unen a ellos, con una sonrisa eufórica en los labios. Este sábado 3 de junio, en la explanada de Disneyland Paris, a la entrada del recinto, las fuentes brotan a flote, en un contexto de música mágica y palacios con fachadas rosas, cuando de repente, alrededor de las 11:30 horas, el ambiente cambia. . Primero se escuchan silbidos, luego gritos de reclamo. Ante los hombres, vestidos con brazaletes negros y naranjas…










