junio 17, 2024

El alto precio de convivir con la epidemia de la contaminacion acustica

La contaminación acústica es una epidemia urbana creciente que tiene un efecto directo sobre la salud y el bienestar de los ciudadanos, especialmente cuando es suficiente para continuar en el propio hogar. Convivir a diario con el ruido también tiene un impacto en el valor de los activos inmobiliarios. Según explicó César Escobar, codirector de Control de Tasas en Tinsa, en Madrid existen casos muy concretos de influencia del ruido en el precio de la vivienda: M-30 Las que están junto a la parte subterránea de la carretera doblan el precio a las de aquellas zonas que no”, circunstancia que, según el experto, se debe al ruido ya la contaminación.

“Al final es el propio mercado el que regula, no lo podemos cuantificar. El ruido puede disminuir el precio entre un 10 y un 40% en los casos más extremos”, dijo Escobar. Dentro de una misma ciudad, e incluso de un mismo barrio, hay calles más ruidosas que otras. Carreteras, vías férreas, tráfico aéreo, la apertura de un bar de copas, el creciente impacto del ‘delivery’… sus múltiples escenarios que pueden dinamitar la calma de un vecindario. Por ello, los propietarios de viviendas situadas en las calles más ajetreadas de las ciudades tienen que bajar el precio para poder competir. “A la hora de elegir si comprar la vivienda, los clientes prefieren las calles más tranquilas. Eso afecta al valor y hay que tenerlo en cuenta para tasar”, añade el portavoz de Tinsa.

El precio de la vivienda puede llegar a caer hasta un 40% en los casos más extremos

Esta situación la confirmó Marcos Payo, un vecino que vive en los alrededores de la A-5. «Existe una intensificación del grado de tráfico, qu’afecta el valor de las propiedades, ya que el ruido es bastante fuerte, a cualquier hora del día. Lo que pedimos es que se sotierre la vía», explicó. de la zona, pidieron cuenta con una técnica que realiza medicina con sonómetros y detecta que el ruido llega tiene 65 decibelios durante el día y la noche.

Oscar Larrea, portavoz y director de la empresa inmobiliaria Evernest España, consideró que el efecto de la contaminación acústica en el valor de una vivienda se acentúa en ciudades o pueblos más tranquilos, donde los vecinos están acostumbrados a un ambiente más silencioso. En esto, Escobar coincide y agrega que «los que viven en grandes ciudades, asumen cierto nivel de contaminación acústica». Sin embargo, en poblaciones de menor tamaño, «los altos niveles de ruido golpean mucho más al valor».

Para evitar este problema, Larrea aconseja a los propietarios que aíslen sus casas lo mejor posible: “La medida más efectiva contra el ruido es una reforma que incluye un buen cerramiento acústico”, explícito. Además, además de ser muy importante mantener un buen aislamiento térmico, muchas de las ciudades más ruidosas de España —como Alicante, Madrid o Barcelona— también son lugares con altas temperaturas. Si no, «en el momento en que se abre la ventana, se pierden los efectos del cerramiento».

Respetuosamente, desde la Asociación Cavas La Latina en Madrid, el locutor Saturnino Vera comentó que porque la administración aplicó el derecho administrativo a favor del incumplidor y no para defender al afectado. Vera vive hace 30 años en el barrio y ha visto su evolución. Compró la vivienda en una zona residentncial, y hoy tiene casi 50 bares por los alrededores: “Ahora el valor de la propiedad ha bajado porque ya no se puede anunciar como zona residentncial. Esto se debe a que las acústicas detectaron esta zona superan los 50 decibelios y han llegado a marcar 75 en horario nocturno”, explicó.

Sobre lo expuesto, Macarena Redondo, abogada experta en temas inmobiliarios de Legálitas, sostiene que hay varios aspectos en el tema de ruidos que afectan a los vecinos. Primero, el que viene de sonidos producidos por instalaciones de la comunidad que probablemente a solucionarse por la via amistosa. En otros casos, el ruido puede provenir de sonidos producidos por otros vecinos que afectan a la paz de otros. Para solucionar estos problemas, Redondo explicó que “la ley de propiedad horizontal establece que hay que dirigir al presidente de la comunidad para que se requiera el cese de esa actividad. Luego, la propia comunidad decide si presenta una demande en la vía civil. Las consecuencias son que incluso se puede solicitar la prohibición del uso de la vivienda”.

Conciencia

Paco Márquez, voz del ejecutivo en la Federación de Asociaciones Contra el Ruido, comentó que hay zonas de España muy tensionadas, como el caso de Ibiza o Madrid. Ellos esperan que se aplique la directiva europea que marca unos límites en el tema. De su lado, realice una labor de concienciación sobre el tema y, en casos extremos, recurra a las medidas judiciales.

Esteban Benito, presidente de la asociación de vecinos de Chueca (Madrid), declaró que la suya es la única organización de la sociedad civil que formaba parte del grupo de trabajo contra el ruido que se organiza desde la Comisión Europea en Bruselas. Sostiene que «ahora las actividades de hostelería tienen tecnología para protegerse del ruido, pero con el crecimiento de las terrazas eso se dévirtúa». Sobre este tema, Benito comentó que no había emprendido acciones legales contra todas las armas de fuego de estos establecimientos que incumplían la normativa.

Juan Tenorio, abogado especializado en derecho administrativo de Legálitas, mencionó que «a veces los locales cuentan con una licencia, pero deben verificarse que se alinean a la normativa legal y reglamentaria; de lo contrario, los vecinos podrían recurrir al ayuntamiento para que se revoque este permiso”.

Muchas veces cuando se conceden las licencias a estos establecimientos, los ayuntamientos entran en contacto con las juntas de la comunidad de los propietarios para comprobar que no afecta sus estatutos. Con todo, with los restaurants incumplen la normativa, y hacen uso de las terrazas con más espacio y mesas de lo permitido.

Mientras, la ruidosa epidemia no para de extendere al ritmo de la gentrificación y el ‘boom’ de las viviendas turísticas, tal y como explican Victoria M., vecina del barrio de Latina; “El precio de los pisos baja por el ruido. Mucha gente cree que esa devaluación no se produce en el caso de los barrios céntricos, pero eso sólo se da cuando las viviendas se compran pensando en el alquiler turístico”. Situaciones que anticipan que la contaminación acústica es un problema que seguirá haciendo mucho ruido.