abril 12, 2024

Qué es el euro digital, la futura moneda electrónica de la Unión Europea

El Banco Central Europeo (BCE) dio luz verde este miércoles a la fase de preparación del euro digital tras dos años de investigación. Pero, ¿qué es el euro digital y cuando estará listo para ser utilizado? La moneda sería un medio de pago electrónico gratuito para los ciudadanos de la eurozona: «Al igual que el efectivo en la actualidad, podría utilizarse en cualquier lugar de la zona del euro y ofrecería seguridad y privacidad», explican en el portal del BCE.

Hasta ahora, la institución europea ha dedicado dos años a la investigación de esta futura moneda y ha estudiado las diferentes opciones de diseño y de distribución. La fase aprobada este miércoles comenzará el próximo 1 de noviembre y durará aproximadamente dos años, hasta 2025.

¿Cómo funcionaría un euro digital?

Según informa el BCE el euro digital sería «una forma digital de efectivo emitida por el banco central y disponible para todos en la zona del euro».

Este, agregan, «se almacenaría en un monedero electrónico creado en un banco o en un intermediario público, lo que permitiría realizar todos los pagos electrónicos cotidianos con un teléfono o una tarjeta, con y sin conexión a Internet y de forma segura».

Además, el euro digital se pondría a disposición de personas, empresas y entidades públicas que residan o estén establecidas de forma temporal o permanente en un país de la zona del euro.

¿En que se parece a la moneda física?

Según el portal del Banco de España, el euro digital se parecería a los billetes en que también sería emitido por el Eurosistema y podría ser utilizado por ciudadanos y empresas para realizar sus pagos.

Lo que diferencia a la moneda física de la electrónica es el formato: «en lugar de llevarlo en la cartera y entregarlo físicamente al pagar, los euros digitales estarían en una cuenta y los pagos se harían con dispositivos como tarjetas o móviles» informa el banco central nacional.

Entonces, ¿sería igual al dinero en mi cuenta bancaria? El modo de utilizarlo sí, pero los euros digitales serían públicos y contarían con el respaldo del banco central.

¿Qué pasos quedan?

El lanzamiento del proyecto tuvo lugar en julio de 2021. Tras este, comenzó la fase de preparación en el mes de octubre del mismo año, que finalizó tras dos años de investigación.

El último paso comunicado, este octubre, anunciaba el inicio de la fase de preparación para el desarrollo de la moneda en base a los resultados obtenidos en la investigación. Esta fase se dividirá en dos partes, la primera comenzará el próximo 1 de noviembre y se espera que finalice en 2025.

«Sobre la base de los resultados de la primera etapa y de la evolución del proceso legislativo, el Consejo de Gobierno decidirá si pasar a una segunda etapa y, en su caso, definiría su alcance y duración», explica el BCE en su portal.

¿Qué dudas hay sobre la moneda digital?

Según informaba la plataforma de defensa del efectivo, Denaria, en un comunicado el pasado 18 de este mes «se desconoce a fecha de hoy qué aportará el euro digital a los medios de pago en unas economías que ya están digitalizadas». En este sentido, existen ciertas dudas sobre cómo convivirá la moneda digital con los medios que ya existen (efectivo y pagos con tarjeta o móvil).

Desde Denaria además apuntaron que «la posibilidad de cambiar euros digitales por dinero efectivo o viceversa es muy limitada por la fuerte reducción en el número de cajeros y por la falta de estos», por lo que no queda claro cómo se proporcionarían estos puntos de cambio de efectivo a euro digital.

Asimismo, fuentes financieras apuntan que el objetivo de esta iniciativa parece ser el competir con otras monedas privadas como Bitcoin o Ethereum. No obstante, consideran que «existen otras formas para competir con estas monedas» como, por ejemplo, «no aceptarlas de forma oficial». Además agregan que, en este sentido, la autoridad monetaria querría competir con estas criptomonedas para «tener mayor control sobre la política monetaria».

Desde el BCE agregan en este aspecto que «el éxito de un euro digital podría convertir a Europa en un líder mundial de las finanzas digitales y de las monedas digitales de banco central».

En cuanto a la convivencia con el efectivo la autoridad monetaria asegura que «sería un complemento del efectivo, no un sustituto» y que «existiría en paralelo al metálico en respuesta a la creciente preferencia de los consumidores de pagar digitalmente, de manera rápida y segura».