El pasado 10 de mayo, el Parlamento Europeo aprobó una resolución sobre sobriedad propia. Resolución que se aleja del espíritu fundacional de la UE y que puede considerarse liberticida. La UE surgió como un mecanismo para evitar más guerras entre Francia y Alemania. ¿Cómo? Poniendo en manos de un ente supranacional recursos claves (carbón y acero), para que ninguno pudiera tener superioridad sobre el otro. Desde ese ángulo, la UE es un éxito rotundo. Sobre esta base, los países integrados pueden cooperar más en muchas áreas, si mantienen su individualidad y la capacidad de no hacerlo en algunos temas (por ejemplo, cuando Reino Unido o Suecia deciden no reemplazar sus monedas por el euro). El “cuatro libertades” (libre movimiento… Ver Más
UE: una peligrosa derivación estatista

