Las grandes «leyes de la economía», moldeadas para servir a una visión del mundo
Gobernancia. Un lugar común del pensamiento gerencial opone a los defensores del realismo económico a los utópicos y soñadores. Mientras que se supone que estos últimos ignoran o entienden sólo a medias las “leyes de la economía”, los realistas las conocen y saben que no pueden ser derogadas sin peligro. La desgracia del tiempo quizás viene de que ese supuesto saber económico no siempre es tal. Esto es lo que sugiere Thierry Pauchant, profesor de HEC Montréal, en un libro reciente titulado con picardía Adam Smith, el antídoto definitivo contra el capitalismo (Dunod, 208 páginas, 19,90 euros). Para los partidarios…








